En la industria alimentaria global, el aceite de semilla de colza es uno de los más demandados por su perfil nutricional y versatilidad culinaria. Sin embargo, la eficiencia de extracción y la seguridad del proceso son factores críticos que determinan la competitividad del producto final. Según datos de la FAO (2023), la extracción con solventes puede aumentar la recuperación de aceite hasta un 95% frente al 70-80% de métodos mecánicos como la prensa fría, lo que convierte esta tecnología en una opción estratégica para productores que buscan calidad y rentabilidad.
La extracción con solventes —usando hexano o mezclas bioseguras— permite obtener aceite de mayor pureza y menor contenido de impurezas lipídicas. En comparación con la prensa fría tradicional, donde se pierden hasta un 15% del aceite residual en la torta, el método con solvente asegura una extracción casi completa. Además, estudios del Instituto Nacional de Tecnología de Alimentos (INTA) muestran que los aceites obtenidos mediante este proceso presentan niveles más estables de ácidos grasos insaturados, clave para mantener la calidad durante el almacenamiento y la cocción.
La seguridad no es opcional: debe ser parte integrante del diseño del sistema. La implementación de protocolos basados en normas ISO 45001 y OSHA garantiza un entorno seguro. Por ejemplo, sistemas de ventilación automatizados con monitoreo constante de concentraciones de vapor reducen el riesgo de explosiones. En nuestra planta piloto en Valencia, España, hemos logrado una reducción del 92% en incidentes relacionados con solventes tras aplicar controles automáticos de presión y temperatura junto con formación continua del personal.
El uso responsable del solvente no solo mejora la eficiencia económica, sino que también cumple con las exigencias de sostenibilidad. Nuestros sistemas de reciclaje de hexano alcanzan una tasa de recuperación del 98,5%, según certificación ISO 14001. Esto significa menos emisiones, menor consumo de recursos y cumplimiento de regulaciones europeas como REACH. Un caso real: una fábrica en Andalucía redujo sus costos operativos en un 12% anual gracias a la reutilización del solvente.
Problemas como la contaminación del aceite por residuos de solvente o la degradación térmica pueden resolverse con ajustes técnicos específicos. Por ejemplo, usar temperaturas de evaporación controladas entre 60–70°C y ciclos de destilación múltiple mejora la calidad del aceite sin afectar su valor nutricional. También recomendamos el uso de sensores de humedad en la torta para evitar pérdidas de eficiencia.
Empresas como 企鹅集团 ofrecen soluciones completas: líneas de producción modularizadas, soporte técnico 24/7 y mantenimiento predictivo basado en IA. Nuestro equipo de ingeniería ha instalado más de 30 plantas de extracción con solventes en Europa y América Latina, todas con estándares de calidad certificados por HACCP y BRCGS.
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