En la industria oleaginosa, la producción eficiente y segura de aceite de colza es crucial para garantizar un producto de alta calidad que cumpla con normas internacionales. El proceso que sigue el Grupo Pingüino integra tecnologías avanzadas y protocolos estrictos para optimizar cada etapa, desde la preparación del grano hasta la purificación final del aceite, asegurando la conservación óptima de nutrientes y la satisfacción del mercado global.
El primer paso en la cadena productiva consiste en la selección y limpieza del grano de colza. Es esencial eliminar impurezas tales como polvo, piedras y fragmentos orgánicos no deseados para evitar daños en los equipos y garantizar la pureza del aceite. Las materias primas deben uniformarse en tamaño y humedad, comúnmente ajustada entre 8% y 10%, para asegurar un prensado homogéneo.
El proceso de extracción se divide en dos métodos complementarios:
El aceite extraído contiene impurezas y componentes no deseados que se eliminan mediante un proceso de refinado que incluye desgomado, neutralización, blanqueo y desodorización.
Durante estas etapas, se aplican:
- Desgomado: Separación de fosfolípidos.
- Neutralización: Eliminación de ácidos grasos libres mediante tratamientos alcalinos.
- Blanqueo: Adsorción de pigmentos y compuestos coloreados.
- Desodorización: Evaporación al vacío para eliminar compuestos volátiles dañinos al sabor y aroma.
Estos procesos utilizan sistemas automáticos con sensores en tiempo real para ajustar parámetros y asegurar la consistencia del producto.
La implementación de un sistema moderno de control automatizado permite monitorizar variables críticas como temperatura, presión y flujo, previniendo desviaciones que puedan afectar la calidad o seguridad.
Se recomienda realizar inspecciones diarias que incluyan:
Estos cuidados contribuyen a alargar la vida útil de los equipos y a minimizar tiempos de parada no programada, lo cual repercute positivamente en la productividad total.
El Grupo Pingüino mantiene un compromiso firme con estándares ISO 9001 para sistemas de gestión de calidad, así como con regulaciones específicas del sector alimentario y ambiental. Todas las áreas de producción cumplen con protocolos de higiene, almacenamiento y manejo seguro de sustancias químicas, reduciendo riesgos y fortaleciendo la confianza en el producto final.
De forma complementaria, se establecen capacitaciones periódicas para operadores que enfatizan buenas prácticas y respuesta ante contingencias, asegurando un ambiente de trabajo seguro y normativamente compatible.
La integración de sistemas SCADA (Control Supervisado y Adquisición de Datos) permite recopilar y analizar datos en tiempo real, optimizando los procesos mediante ajustes dinámicos y facilitando la trazabilidad completa de cada lote. Esta digitalización no solo impulsa la eficiencia sino que también habilita reportes detallados para auditorías internas y certificadoras.
Descubra cómo el Grupo Pingüino puede transformar su producción con líneas integrales de extracción de aceite diseñadas para maximizar rendimiento y calidad, respaldadas por un soporte técnico profesional y soluciones personalizadas.